S&P mantiene calificación de deuda de Honduras

Standard & Poor's explicó que la continuidad en la política económica y de inversión el próximo año, y la estabilidad política en general, fundamentan la decisión de mantener la nota en BB- con perspectiva estable.

Miércoles 31 de Julio de 2019

Podríamos subir las calificaciones el próximo año si una implementación más rápida y efectiva que la esperada de la reforma energética fortalece el crecimiento económico y la flexibilidad fiscal de Honduras por encima de nuestras expectativas, explicó la calificadora de riesgo.

Puede interesarle "S&P mejora calificación de deuda de Honduras"

Del reporte de S&P:

26 de Julio de 2019. La perspectiva estable incorpora nuestra expectativa de continuidad en la política económica y de inversión, en el próximo año, y de estabilidad política en general. Esperamos que el PIB per cápita crezca 1.9% en promedio durante los siguientes tres años. El compromiso del gobierno con la prudencia fiscal debería ayudar a mantener moderados los incrementos anuales de la deuda pública, en torno a 3.4% del PIB. También esperamos que el gobierno continúe afrontando el crimen y la pobreza, aunque es probable que los avances en estos terrenos sean graduales.

Podríamos subir las calificaciones el próximo año si una implementación más rápida y efectiva que la esperada de la reforma energética fortalece el crecimiento económico y la flexibilidad fiscal de Honduras por encima de nuestras expectativas. Además, un alza de la calificación debería estar sustentada por el fortalecimiento de la credibilidad de la política monetaria, o si observamos una mayor efectividad en la formulación de políticas y el fortalecimiento de las instituciones públicas de gobierno, lo cual reduciría el riesgo de inestabilidad. Por otro lado, podríamos bajar las calificaciones si la incertidumbre política y las dificultades para aprobar o implementar las reformas generan dudas con respecto a la continuidad de la política económica.

Déficits fiscales mayores a lo esperado podrían revertir el reciente fortalecimiento del perfil financiero de Honduras y podría derivar en incrementos mayores a lo esperado en la deuda del gobierno general durante los siguientes dos años. Del mismo modo, el deterioro inesperado de la cuenta corriente podría debilitar la posición de liquidez externa del país, la cual actualmente es sólida. La combinación de finanzas públicas y liquidez externa más débiles podría derivar en una baja de la calificación. Fundamento Las calificaciones soberanas de Honduras reflejan la opinión de S&P Global Ratings sobre el bajo nivel de PIB per cápita del país, la ausencia de previsibilidad y transparencia en la formulación de políticas y la rigidez de su tipo de cambio que limita la credibilidad y efectividad de su política monetaria, si bien se han tomado medidas para disminuir los requerimientos de entrega de divisas.

Por otra parte, en nuestra opinión, las calificaciones están respaldadas por las sólidas expectativas de crecimiento de Honduras, sus mejores indicadores fiscales y la moderada vulnerabilidad externa. Con el cumplimiento exitoso con los parámetros de referencia establecidos en el programa de 24 meses de Honduras con el FMI y un continuo crecimiento del PIB, se podrían abordar los desequilibrios de la ENEE y fortalecer las finanzas públicas. Perfil institucional y económico: Las condiciones económicas estables reflejan las oportunas reformas estructurales, aunque prevalecen los desafíos para impulsar el crecimiento económico y reducir la pobreza.

La elección presidencial en noviembre de 2017 estuvo marcada por acusaciones de fraude electoral lo que desató protestas de parte de la sociedad. El Presidente Juan Orlando Hernández empezó su segundo mandato de cuatro años en enero de 2018, con un entorno político y tensiones sociales más desafiantes. A pesar del frágil entorno político, esperamos que el gobierno continúe con la implementación de políticas económicas clave para respaldar las favorables expectativas de crecimiento.

No obstante, consideramos que podría haber problemas a largo plazo si el gobierno no aborda las debilidades institucionales en los organismos públicos clave y establece reglas claras para la reelección. El presidente continúa afrontando el desafío de combatir un alto nivel de delincuencia. Además de brindar una mejor capacitación y equipamiento a la fuerza policiaca, la estrategia de seguridad del gobierno se ha enfocado en prevenir la delincuencia y la violencia.

A pesar del continuo avance en la reducción de homicidios, la tasa se mantiene elevada. Consideramos que mantener el compromiso de luchar contra la corrupción es clave para el fortalecimiento del sistema de justicia de Honduras.

Esperamos que el crecimiento de la economía disminuya ligeramente a 3.4% durante el horizonte de nuestra proyección, principalmente debido a los todavía bajos precios del café y una débil inversión pública. A pesar de los riesgos negativos relacionados con la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos en 2020, esperamos que, en los próximos tres años, la contribución de las remesas al crecimiento económico se mantenga muy fuerte, y que respalde el consumo privado. En los últimos cinco años, el PIB per cápita ha crecido un modesto 2% al año en promedio. En el mediano plazo, la tasa de crecimiento de la economía de Honduras estará acotada por la limitada infraestructura física, aunque en expansión, un gran sector informal y su vulnerabilidad a los shocks externos. La dependencia de Honduras de la economía de Estados Unidos también es un desafío de largo plazo.

La gradual diversificación económica podría aligerar riesgos sectoriales específicos y reducir la dependencia de las remesas. Con respecto a los desafíos que genera la situación financiera de la ENEE, la cual registró un déficit de 1% del PIB en 2018 desde 0.6% el año anterior, el gobierno y el programa del FMI han establecido el objetivo de reducir paulatinamente el desequilibrio de la ENEE a 0.8% del PIB hacia 2020.

Entre las políticas planeadas está un nuevo esquema tarifario, la separación de la ENEE en subsidiarias para la generación, transmisión y distribución, así como la reducción de los costos financieros y del nivel pérdidas de electricidad. En nuestra opinión, la reforma energética en curso reducirá los costos de producción y creará un sistema de electricidad más eficiente, lo que mejorará la competitividad general de la economía. Perfil de flexibilidad y desempeño: El compromiso del gobierno con la disciplina fiscal permitirán mantener un incremento modesto en la deuda neta del gobierno general El gobierno hondureño ha seguido dando pasos para aumentar su resiliencia económica y fiscal.

Recientemente, el FMI anunció la aprobación de un acuerdo SBA y SCF de dos años por US$311 millones que el gobierno planea tratar como recurso precautorio. El programa se enfocará principalmente en la sustentabilidad de la ENEE. Esperamos que, en 2019-2020, Honduras mantenga déficits del gobierno general bajos, en torno a 1% del PIB en promedio. El gobierno está comprometido con mejorar la eficiencia de la recaudación de ingresos y los controles de gasto, en línea con los objetivos de la ley de responsabilidad fiscal. Esto, junto con un crecimiento económico estable, podría ayudar a mantener la deuda neta del gobierno general menor a 40% del PIB promedio en 2019-2022. (Restamos la deuda intergubernamental de nuestro cálculo de la deuda del gobierno general; además, restamos los activos líquidos del gobierno para calcular la deuda neta del gobierno general). Para abordar las limitantes del código fiscal aprobado en 2017, que debilitaron los poderes coercitivos del Servicio de Administración de Rentas (SAR), el gobierno definió una política fiscal y medidas administrativas, como la eliminación de exoneraciones y la modernización de procedimientos tributarios, que buscan evitar una reducción estimada en la recaudación fiscal de 0.75% del PIB.

La composición de la deuda de Honduras se mantiene favorable, la mayor parte de su deuda externa es con instituciones multilaterales y su perfil de deuda local muestra una mejora gradual. Actualmente, más del 70% del total de la deuda está denominado en moneda extranjera. Por otro lado, proyectamos que el pago de intereses de la deuda se mantenga en torno a 12% de los ingresos generales del gobierno.

Los déficits de Honduras en los servicios básicos e infraestructura, los cuales requerirán gastos a largo plazo, limitan su flexibilidad fiscal. Estimamos que los pasivos contingentes del sector financiero y de las empresas públicas no financieras son limitados. El perfil externo de Honduras es una fortaleza crediticia clave debido a su relativamente bajo nivel de endeudamiento externo. Debido a los bajos precios del café y a los mayores precios del petróleo, el déficit de la cuenta corriente aumentó a 4.2% del PIB en 2018, desde 1.8% del PIB en 2017. Proyectamos que el déficit de la cuenta corriente promedie 4% del PIB al año en 2019-2022, como resultado de los dos elementos que mencionamos anteriormente y por la desaceleración del crecimiento de las remesas tras la conclusión del TPS.

Como en años anteriores, esperamos que el déficit de la cuenta corriente esté fondeado en mayor medida con inversión extranjera directa (IED). Estimamos que las necesidades de financiamiento externo bruto del país promedien 91% de los ingresos de la cuenta corriente y las reservas utilizables en los próximos dos años.

Esperamos que la inversión extranjera directa continúe fondeando la mayor parte del déficit de la cuenta corriente, lo que contendría el aumento de la deuda externa. La deuda neta externa en sentido estricto de Honduras está proyectada en 20% de los ingresos de la cuenta corriente. Honduras tiene un tipo de cambio controlado y un pequeño mercado de capitales local, lo que limita la efectividad de su política monetaria. Honduras ha manejado de manera estricta su tipo de cambio, manteniéndolo en una estrecha banda desde 2011, aunque ha tomado medidas para bajar los requerimientos de entrega de divisas. Esperamos que la inflación se mantenga dentro del objetivo de 4% (más o menos 1%) en 2019-2022. Los activos y pasivos denominados en dólares en el sistema bancario representan aproximadamente una tercera parte de los depósitos de los bancos comerciales y pasivos de depósitos, lo que crea cierta vulnerabilidad a los movimientos marcados en el tipo de cambio.

Más sobre este tema

S&P eleva calificación de El Salvador

Enero de 2019

Argumentando que en los próximos tres años el déficit fiscal será moderado y sus niveles de deuda se mantendrán estables, Standard & Poors elevó la nota de CCC+/C a B-/B, con perspectiva estable.

Del reporte de Standard & Poors:

El Congreso de El Salvador aprobó la emisión de nueva deuda externa para cubrir el pago del eurobono con vencimiento en diciembre de 2019.

Standard & Poor's sube a B+ la nota de Honduras

Julio de 2015

La calificadora mejoró la nota de B a B+ destacando el proceso de consolidación fiscal iniciado en 2014, pero advirtió sobre la debilidad de los controles internos y la transparencia limitada en el sector público.

Del comunicado de Standard & Poor's:

VISIÓN GENERAL
Esperamos que la continua aplicación de las recientes reformas fiscal y energética contendrán el déficit fiscal de Honduras alrededor del 4% del PIB durante los próximos dos años, ayudando a mantener el ratio de deuda pública/PIB por debajo del 40% en el mismo período.

También S&P pone en Negativa perspectiva para Honduras

Marzo de 2013

Standard & Poor's revisó su perspectiva de la calificación soberana de largo plazo de Honduras, de estable a negativa, debido al riesgo de deterioro continuo de la estabilidad macroeconómica.

Del comunicado de Standard & Poor's Ratings Services:

Standard & Poor's revisa perspectiva de Honduras a negativa por mayores déficits fiscales; confirma calificaciones

Mejora calificación soberana de Panamá

Julio de 2011

Por un desempeño económico superior al esperado Standard & Poor's revisó de estable a positiva la perspectiva de la calificación de la República de Panamá.

Del comunicado de S&P:

Nueva York, 21 de julio de 2011.- Standard & Poor's Ratings Services confirmó sus calificaciones soberanas de largo plazo de ‘BBB-’ y de corto plazo de ‘A-3’ de la República de Panamá y revisó la perspectiva a positiva de estable.

cerrar (x)

Reciba más noticias sobre Finanzas Públicas

Suscríbase SIN COSTO a CentralAmericaDATA EXPRESS.
Todos los días, lo más importante de Centroamérica.

Ingrese su correo electrónico:

* Al suscribirse, estará aceptando los terminos y condiciones


Excelente oportunidad para adquirir empresa de software

Compañía Guatemalteca de desarrollo de software con más de 13 años en el mercado. Atiende dos sectores principalmente: servicios financieros y salud.
Compañía Guatemalteca de desarrollo de software con...

Indices Bursatiles

(6 Abr)
Dow Jones
-5.60%
S&P 500
-5.10%
Nasdaq
-5.64%

Materias Primas

(17 Set)
Petróleo Brent
67.530
Café "C"
104.3
Oro
1,496
Plata
17.79